Fundación Global Nature es la responsable de las plantaciones de setos en lindes de parcelas agrícolas, de igual forma, es responsable de realizar las labores de monitorización de esas infraestructuras verdes entre las que se incluye: contaje de marras (plantas muertas) para su futura reposición y riego de apoyo.

En general, cualquier plantación con fines de conservación de biodiversidad que se realice tiene dos fases importantes. La primera, la fase propiamente de plantación, en la que se debe acondicionar el terreno causando el menor estrés posible en el entorno, plantar las especies seleccionadas e instalar protectores. Hasta aquí, el esfuerzo es realmente grande, son muchas horas de trabajo a sabiendas de que, en el mejor de los casos, el éxito de la plantación no sobrepasa del 80%.

La segunda fase de cualquier plantación es el seguimiento y aunque hay ocasiones en las que no se lleva a cabo, ya sea por desconocimiento o simplemente porque no hay presupuesto asignado para ello.

El riego de apoyo se realiza durante los dos primeros veranos tras haber realizado la plantación. En concreto, en La Mancha, con un año muy seco con zonas en las que ha habido precipitaciones menores a 100 litros por metro cuadrado, el riego es prioritario para poder salvaguardar todo el esfuerzo y dinero invertido en crear estos setos. Así, con casi un mes de anticipación, se ha empezado a aportar agua para garantizar la supervivencia de los setos de biodiversidad que se han creado en el marco del proyecto LIFE Estepas de La Mancha.

La mayoría de estas plantas son arbustivas (rosa canina, orgaza, cambrón, cantueso, mejorana, romero) y producidas por el vivero de Malagón de la Junta de Castilla – La Mancha. Son plantas silvestres y propias de la zona, características importantes para que la restauración ecológica que se está llevando acabo tenga éxito y se mantenga por si sola una vez finalizado el proyecto.

Una veintena de agricultores

Más de veinte agricultores han colaborado directamente para permitir la creación de los setos en sus lindes, otros tantos están a la espera que en otoño se reinicien las plantaciones y también puedan recibir plantas en las lindes de sus parcelas. Además, se han creado otros setos en terrenos públicos gestionados por cooperativas y asociaciones de agricultores y en vías pecuarias, que también colindan con parcelas agrícolas.

Estos setos ofrecen también un beneficio a los agricultores, ya que, por ejemplo, minimizan la posible erosión por viento y actúan como barrera de contaminantes de otras parcelas. Además, fomentan la presencia de insectos beneficiosos, como las mariquitas, que son depredadores de plagas.

Las aves esteparias en las que se enfoca el proyecto LIFE están protegidas (sisón, avutarda, alcaraván, ganga, ortega, aguilucho cenizo y aguilucho pálido). Las aves esteparias, originarias de las grandes llanuras de Asia y Europa Central, encuentran en España sus últimas y más importantes poblaciones tras extinguirse en buena parte del resto del continente. Castilla-La Mancha, en concreto, es uno de los últimos refugios para estas especies. Alberga el 40% de la población europea de avutarda y ganga ibérica y entre el 10-20% de alcaraván. El 35% de la población mundial de sisón habita en Castilla-La Mancha. También es la Comunidad Autónoma con mayores poblaciones de especies de interés cinegético asociadas a estos cultivos, como la perdiz y la codorniz. Adicionalmente más de 5 ha de bosquetes se han plantado como estrategia de recuperación de zonas arboladas de porte bajo para beneficio de la biodiversidad y polinizadores útiles en agricultura.