• Recientemente se ha finalizado el primer censo de aves esteparias en el marco del proyecto LIFE Estepas de La Mancha 
  • El censo de aves esteparias es una de las acciones de monitorización del proyecto LIFE Estepas que permite comprobar cómo evolucionan las mejoras ambientales que se realizan a cabo en el paisaje agrícola de Castilla-La Mancha

La ganadería extensiva y el cultivo tradicional del cereal, en rotación con barbechos, leguminosas y otros cultivos herbáceos, ha modificado durante siglos el paisaje de las mesetas y grandes valles de la Península Ibérica. Se han generado así hábitats similares a las estepas naturales. Las aves esteparias, originarias de las grandes llanuras de Asia y Europa Central, se adaptaron a estos sistemas agrarios de alto valor natural desde el Neolítico. Ahora encuentran en España sus últimas y más importantes poblaciones tras extinguirse en buena parte del resto del Continente. Castilla-La Mancha, en concreto, es uno de los últimos refugios para estas especies. Alberga el 40% de la población europea de avutarda y ganga ibérica y entre el 10-20% de alcaraván. El 35% de la población mundial de sisón habita en Castilla-La Mancha. También es la Comunidad Autónoma con mayores poblaciones de especies de interés cinegético asociadas a estos cultivos, como la perdiz y la codorniz.

Así, en el marco del proyecto LIFE Estepas de La Mancha, se están llevando a cabo censos de aves esteparias con el fin de conocer la situación actual de sus poblaciones y además ver los efectos positivos que tiene la implementación de medidas agroambientales por parte de los agricultores que se están sumando a la red de custodia agraria de este proyecto. 

Metodologías específicas

Con la intención de que el esfuerzo realizado en el marco del proyecto LIFE Estepas de La Mancha, sea replicable en el tiempo y transferible a otras regiones similares, el trabajo de campo se ha diseñado, en base, al total de superficie a prospectar y el tiempo y recursos disponibles y con el objetivo de obtener la mayor información posible de las aves esteparias en cada una de la ZEPA estudiadas. Para obtener esta información se han aplicado, en función de las características particulares de cada especie o grupo de aves, las técnicas de censo que a continuación se especifican. Siempre se ha tenido en cuenta las recomendaciones planteadas por la Sociedad Española de Ornitología (SEOBirdLife), para el seguimiento de estas especies:

¿Cómo se censa un ave esteparia?

A modo de resumen, se exponen las características básicas de cada uno de los métodos empleados.

De forma general, los conteos se realizaron a primera o última hora del día, evitándose periodo de calor o jornadas con meteorología desfavorable (lluvias y vientos fuertes). Todos los recorridos se han identificado y cartografiado de manera que puedan ser fácilmente replicados y los datos obtenidos comparados en próximas campañas. Para todas las especies se elaboró una ficha de censo, donde además de las observaciones de ejemplares se anotaba, la fecha, horario de inicio, punto de partida y finalización, distancia recorrida, velocidad media y características del entorno en un radio de 250m alrededor de cada observación.

Avutarda macho (Otis tarda). Fotografía: María Pérez

Avutarda: Se establecieron equipos de 2 técnicos que, en vehículo y a velocidad media inferior a los 20 km/h, recorrieron de forma exhaustiva todo el espacio. Para el caso de la ZEPA Humedales de la Mancha se empleó una jornada, para las ZEPA San Clemente y Laguna del Hito, se emplearon dos jornadas y, para la ZEPA La Mancha Norte, tres jornadas en las que participaron de forma simultánea hasta cuatro equipos. Se hicieron paradas, de duración variable (5-15 minutos) en lugares prominentes y a distancias convenientes (generalmente de 400 a 600 m). Es la especie para la que se ha cubierto una mayor distancia en su censo, superando en total más de 1.000 km.

 

Cernícalo primilla hembra (Falco naumanni). Fotografía: María Pérez

Cernícalo primilla: Se recopiló la información disponible para la especie en cada una de las ZEPA, después se llevó a cabo estudio cartográfico para localizar los edificios (cortijos, parideras, pequeñas casas…) que pudieran albergar a la especie, para posteriormente visitar cada uno de ellos. Siempre que fue posible la visita a la colonia se efectuó una vez las parejas estaban regentando nido y antes de la puesta. En caso de detectarse la presencia de la especie se realizaba una observación de 10 minutos contabilizándose el número máximo de aves, determinando cuando era posible el sexo de los ejemplares. A partir de esto datos se estimó el tamaño de la colonia

 

 

Sisón macho (Tetrax tetrax). Fotografía: María Pérez

Sisón, Aguiluchos: Se establecieron recorridos de una longitud aproximada a los 20 km en el que se establecieron 19 estaciones separadas como mínimo 1 km entre ellas. El criterio seguido para su distribución se rige por la proporción de ZEPA que hay presente en la cuadrícula UTM que ocupa. Estos recorridos se hicieron por caminos y en coche con paradas y estaciones fijas. Las estaciones fueron de 10 minutos. Los cultivos por los que se elaboraron fueron los propios de especies esteparias, sin incluir viñedos, encinares, olivares, pinares y otros arbolados. Radio de observaciones: 250 metros (contando también aparte, las observaciones a más de 250 m). A su vez también se tomaron datos de hábitats por estación (unos 250 metros de radio), y características sobre el medio natural en el que se observa cada ave.

 

Alcaraván común (Burhinus oedicnemus). Fotografía: María Pérez

Aludidos, Gangas, Ortegas y Alcaravanes: Se establecieron recorridos para toda las ZEPA, repartidos entre cereal, pastizal y viñedo en hoyo. Su número varió dependiendo de la superficie total de cada ZEPA y la representatividad, en ellas, de estos tipos de hábitat. Los horarios de censo se establecieron entre las 6:30h – 7:00h hasta las 10:00h -11:00h con variabilidad en función del tiempo y la detectabilidad de las aves. Los recorridos tuvieron una longitud total de 4 kilómetros con una banda de 25 m a cada lado para aludidos y bisbita y de 50 m para gangas, ortegas y alcaravanes. También se tomó nota de las aves detectadas a más de 50 m.

 

 

Alondra ricotí (Chersophilus duponti). Fotografía: Vicente Garza.

Alondra ricotí: Esta especie fue tratada de forma individual. En primer lugar, se contactó con expertos del Grupo de Investigación en Ecología y Conservación de Ecosistemas Terrestres (TEG-UAM) líder en Europa en ecología y biología de la conservación de aves esteparias, especialmente de la alondra ricotí, a fin de recabar información sobre ultimas zonas de presencia de esta especie en las ZEPA objeto de estudio o enclaves próximos. De igual manera se planteó el mejor método de censo para llevar a cabo el estudio. Una vez localizadas las áreas potenciales de presencia, se establecieron itinerarios a recorrer entre las 6.00h y las 7.30h de la mañana. Se trataba de recorridos efectuados prácticamente de noche en los que se caminaba lentamente estando atentos a escuchar el posible reclamo de la especie.

 

Próximamente podrás descargar el documento completo del primer censo de aves esteparias del proyecto LIFE Estepas de La Mancha